India con mayúsculas

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Nada más desembarcar en Mumbai eres consciente de que te has teletransportado a otro mundo. La gente se agolpaba en las puertas del aeropuerto, un nuevo ejercito de taxis y rickshaws buscan despistados para hacer caja. Gente durmiendo al raso aprovechando la buena temperatura nocturna. Camino alejándome un poco de la zona caliente y en una gran avenida cojo un oto rickshaw, moto taxi o tuc tuc..como queráis llamarlo. Por 50 Rupies me lleva a una pequeña estación de tren donde vagabundos y ratas abundan por igual. El conductor, que tenía mucho royo, intenta llevarme a una casa de alterne. Estoy reventado amigo. Le digo. ¿Prefieres chicos?. Me dice. Llévame al tren, figura.

El metro de Mumbai, con un aire al cercanías madrileño, es toda una experiencia. Un extranjero con mochila siempre despierta curiosidad y se percibe una ciudad que nunca duerme. Probablemente Mumbai, antes llamada Bombay, antigua capital del subcontinente indio, es la ciudad más poblada de este singular país con más de dieciséis lenguas oficiales y donde una etnia como los siks de más de treinta millones son considerados una minoria. La principal religión es el hinduismo.

En Mumbai Central intento conseguir un billete para el tren express que sale para Delhi en un par de horas. Soy novato y no sé como funciona el tema de las reservas ni que tipos de coche hay. Llegada la hora me dicen que todo está completo pero yo me niego a salir en busca de hostal en una ciudad que por lo que he visto no te acoge con los brazos abiertos. En Delhi me esperan los locos uruguayos y me lanzo a la desesperada con un billete sin número de asiento, second class, la llaman, pero debería ser no class. Por 213 Rupies, poco más de cuatro dólares, voy a recorrer 1400 km en unas treinta horas. El viaje fue toda una experiencia vital donde hice amigos, me reí y sufrí. Si te levantabas perdías tu hueco. Por momentos íbamos ocho en cuatro plazas y otros cuatro en el porta equipajes. Por la noche el vagón era digno de película.

Ya en New Delhi disfrutamos de la reunión de ejércitos durante unos días. Los amantes del asado de tira han vuelto a cambiar de planes, andan sin plata y pronto es el día de su independencia. La decisión es arriesgada, embarcar a Australia donde viven más de diez mil uruguayos. Para ello deben pedir mucha guita a Montevideo. Espero que tengáis suerte chavales. En los enlaces podeis acceder a la página de estos aventureros natos. Uruguay por el mundo lleva más de dos años y medio en ruta y promete estar en sudáfrica si la celeste clasifica para el mundial. Arriba chavales!!

Yo, tras volver a quedarme solo, decido emigrar a climas más frescos. Los verdes valles de Nepal son el destino elegido. Es agosto y la India puede esperar. Con mucho estómago saco un billete de bus Delhi-Kathmandu, me dicen que son 18 horas los hijos de la gran puta. Tardamos más de 40 horas en un aparato con la suspensión jodida, dando botes sobre la pista sin asfaltar, pitando como locos en la travesía de todos los pueblos, dando bandazos, infinidad de paradas y noqueado con los canutazos que se liaba el camello del desierto, un loco de Barheim que venia de Goa también en busca del sueño de la eterna primavera.

Tras un mes en Nepal vuelvo a la India lleno de fuerza y acompañado. Varanasi en nuestro destino. Mi compañero, un ruso loco que se debate entre la vida matrimonial convencional o enclaustrarse en un monasterio me ha convencido para ir con él a una de las ciudades más antiguas del mundo. Varanasi es un lugar especial donde van peregrinos, turistas, buscavidas y gente en las últimas a esperar la muerte para ser incinerado y echado al Ganga. Nos instalamos en uno de los Ghats y sin perder un minuto vamos a darnos un chapuzón en el río. Yo me lo habría pensado pero el ruso, Igor, tan religioso, me tranquilizaba diciendo que es agua sagrada, que no me preocupara, que en todo caso podria curarme. ¿De qué?. Pienso. Y salto desde el espigón. Terminamos dando el espectáculo y jugando con un montón de enanos que al vernos saltan al agua.

Mi cumpleaños se acercaba, el 11-S, y en mente tenía el paraíso terrenal de Goa. El ruso loco quería hacer un ayuno de cinco dias y le gustó la idea de hacerlo en la playa. Juntos nos embarcamos en otra nueva aventura sobre los railes. Alli nos esperaba Sara, una vieja amiga que vive en Camboya y se viene a pasar unos dias por estos lares con la excusa de vernos. Primera noche en Calangute, salimos corriendo y nos instalamos en Anjuna, con una motillo recorremos los alrededores, Vagator y Chapora. Arambol, algo más lejos, es mas turístico. Goa fue el paraíso y aún lo sigue siendo. Imagino que este lugar en temporada alta será otra cosa. Ahora se puede disfrutar de sus solitarias playas y de unos precios más que accesibles.

Llega San Mateo y mis padres vienes a la India. Hace casi un año que no nos vemos. Cojo un tren a Chennai y nos disponemos a disfrutar de una semana familiar viajando un poquito por el sur. Vamos a Puducherry, Auroville, Madurai, Kanakumari y Trivandrum. Disfruto de su compañia y ellos de su hijo extraviado. No tenemos mucho tiempo pero lo exprimimos al máximo. Ha sido un placer disfrutar de esta semana familiar. Y una sorpresa porque todo fue un plan de última hora. El Toni se lo curro y le regaló a mi madre por su cumpleaños un billete de avión para ir a disfrutar al lado de su hijo favorito. Yo. Mis hermanas son hijas. Eso dice siempre mi madre. :)

El visado se me acaba, como ahora el tiempo del cyber, y decido pasar mi última semana en Auroville. Conociendo gente interesante, viendo la labor de esta comunidad en sus cuarenta años de historia, reforestación, cultivo sostenible, energías renovables. Trabajo en la Solar Kitchen y vivo en un apartamento en una aldea Tamil dentro del nucleo de Auroville. El Matrimandir me parece una obra faraonica y la comunidad demasiado cerrada pero me voy con buen sabor de boca. Sri Lanka me espera. Alla voy!!

Octubre 23rd 2009 General